Porque las buenas anécdotas comenzaron en el período del desamor.

Ya basta de dramas, quejas y melancolías.  El desamor nos pega a todos, nos toma por igual hasta sacar nuestro lado más cursi, más blando, y el más humano. Ese que no respeta ninguna clase social, ese que nos ilusionó y nos dio la libertad de amar, y ser amado. ¿Quién iba a decir que … Sigue leyendo Porque las buenas anécdotas comenzaron en el período del desamor.